El terruño es más que el suelo
Clima, paisaje y decisiones humanas: lo que da al vino sentido del lugar.
Una vid nunca crece en abstracto. Recibe luz, vive estaciones y echa raíces en un suelo. Altitud, orientación y agua influyen en la maduración.
La persona que cultiva también forma parte de la historia. Sus decisiones en viña y bodega dan forma al vino. El terruño es un encuentro entre naturaleza y trabajo.
Para percibirlo en la copa, compara una misma variedad de dos regiones. Sirve los vinos a temperaturas parecidas y observa frescura, textura y fruta.
Una diferencia no demuestra que exista una sola causa. La añada, la madurez de la uva, las decisiones de bodega y el tiempo en botella también influyen.
